Reseña: Dragon Quest XI es un clásico contemporáneo

Después de más de 70 horas de juego, terminé Dragon Quest XI, y aquí les cuento qué me pareció.

De qué se trata Dragon Quest XI

Como en buen JRPG, eres el salvador del mundo. Así que de ser un pequeño huérfano que no sabe qué onda con su vida, pasas a ser el elegido de Yggradasil para vencer a un dude súper malvado que quiere destruirlo todo.

Yep, JRPG básico. Sin embargo, a lo largo del juego hay momentos épicos que en realidad no son tan básicos o si lo son, están llenos de emoción y magia. La historia se va desenrrollando poco a poco, sin dejar hilos sueltos y con una cadencia que es de apreciarse, ya que no hay momentos que parezcan sobrados.

DRAGON QUEST XI: Echoes of an Elusive Age

También, creo que mucha de la magia se la debe a sus personajes.

Los personajes

A lo largo de tu quest, conocerás a 7 personajes distintos. Todos con un arco narrativo que explorarás de principio a fin. Los personajes están muy bien escritos y enterarte de sus historias, así como ayudarlos, es súper divertido. Quizá en ocasiones, Sylvando llega a ser frustrante, o Verónica acaba por molestarte con sus regaños; pero cada uno hace su parte por construir un gran equipo. Uno con el que quieres pasar tiempo y darles abrazos.

De hecho, hay un personaje que comencé odiando y ya para el final me cayó increíble. Tan increíble que nunca lo volví a sacar de mi party. Pero son spóilers, así que no puedo decirles quién. Sobra mencionar que su arco, al estar ligado a vencer al jefe final es profundamente satisfactorio.

El gameplay

El juego es un Dragon Quest. Así que si ya has jugado uno, ya sabes que esperar.

En cada parte del mapa, hay lugares que explorar y es ésta exploración algo que se recompensa. Hay cofres ocultos y drops aleatorios para fabricar mejor armamento. También las ciudades tendrás que explorar un poco para encontrar recetas (para crear equipo) o items, así como sidequests.

Las sidequests son bastante básicas y de tipo JRPG. Será raro encontrar algunas que se liguen a otras o que cambien algo acerca de tu quest central. A lo mucho, te darán tu nueva arma favorita. Por ejemplo, en las sidequests hay que buscar a una persona, o matar a un enemigo de una forma específica o conseguir items.

Una de las partes que más disfruté en este Dragon Quest es el de forjar armas. Para hacerlo hay un pequeño minijuego (que es un poco fortuito, pero también requiere habilidad), en donde tienes que elegir qué parte de un artículo moldear y con cuánta intensidad.

Mientras más golpees una parte, más cerca estará de una barra amarilla. Si llegas a la barra amarilla, tu artículo será perfecto y entonces tendrá más poder de ataque o defensa. Pero, más allá del minijuego, forjar artículos es genial porque con algo de exploración encontrarás todo lo que necesitas para hacer armas muy poderosas.

El juego también tiene un ciclo de día y noche que cambia qué enemigos te encontrarás, así como algunos de los NPCs que verás en las ciudades.

Otra cosa adicional, es que hay diferentes monstruos que puedes “montar”, y que además te permitirán explorar otros lugares. Por ejemplo en algunas zonas hay dragones que podrás usar para volar, y otros enemigos que al vencerlos, podrás “subirte” en ellos para trepar paredes o saltar más alto.

Así como en éste.

El combate

Por supuesto que el combate es central al gameplay de DQ. Se trata de combate por turnos, en donde debes elegir en un menú el tipo de ataque que tu personaje realizará. Cada personaje tiene un ataque básico, así como hechizos y habilidades especiales. Así que el rango de decisiones a tomar es amplio. Lo mejor es que si haces una buena estrategia (y tienes buena armadura) en realidad no importará tu nivel.

Los personajes tiene un árbol en donde podrás adquirir nuevas habilidades al subir de nivel. Así, podrás elegir que tu personaje sea mejor con espadas o boomerangs, o cuchillos. Depende de qué quieras lograr. Por ejemplo tu personaje principal puede usar espadas y en general te conviene subir esa parte del árbol, por otro lado tus magos podrán desarrollar skills con varitas mágicas.

Además de las habilidades basadas en armas, los personajes también tienen una rama especial en el árbol que tiene más bien que ver con su personalidad. Por ejemplo, el héroe tiene skills especiales de “héroe” y Sylvando tiene algo a lo que le llaman showmanship (ya que el personaje es un actor).

Los hechizos son bastante numerosos también, y los hay para generar status en los enemigos, para curar o para atacar y defender. Cualquiera de los magos puede tener todo tipo de hechizos, pero en el árbol de habilidades también hay una división entre “magical mending” y “magical might“. Así que podrías tener un mago chingón para curar y otro para atacar, o uno que lo haga todo.

Como verán el combate es muy profundo y muy divertido. Estoy segura que nadie juega Dragon Quest de la misma forma, ya que la cantidad de combinaciones es enorme.

Ah y si te sientes perezoso o quieres grindear (aunque en realidad no es necesario, con tal de que mates a algunos enemigos por aquí y por allá) hay varias opciones para que tus personajes hagan todo el trabajo por ti y peleen en automático. Desde fijarlos para que no gasten puntos de magia o que uno de ellos se enfoque en curar. Son útiles, bastante más que en el DQ 8 (no jugué el 9 y 10) donde dejaba a mis personajes en automático y luego regresaba para encontrar que se estaban muriendo.

Finalmente, hay otro sistema de combate que se llama “pep” . Se trata de una serie de ataques especiales y súper fuertes que hacen tus personajes en combinaciones.

Cada cierto tiempo tus personajes adquirirán “pep” (brillarán en color azul) y sus stats aumentarán por un tiempo. Cuando se encuentren en ese modo, pueden combinarse con otros que también estén en ese estado (o no) para hacer ataques.

Siempre llega cuando no lo necesitas.

El tipo de ataques que pueden hacer en conjunto depende del árbol de habilidades de tus personajes, así que mientras más habilidades tengas, tenderás acceso a más ataques especiales con pep.

Quizá lo más genial de estos ataques especiales son las animaciones, ya que verás a tu party trabajar en conjunto para vencer a los enemigos.

El look

Me gusta muchísimo cómo se ve Dragon Quest 11. El mundo es más o menos realista, pero todos los personajes tienen un estilo cell-shaded. Las composiciones que se logran con estos dos estilos lucen bastante bien.

Además, el ciclo día y noche, le da distintas perspectivas de iluminación a un mundo, que ya de por si es muy rico y bello. A todos lados que voltees, habrá algo qué ver. Ya sea Yggdrasil en el cielo o un imponente castillo.

El diseño de cada ciudad parece inspirado en diferentes lugares del mundo. Por ejemplo, hay lugares que tiene un look de Japón tradicional y otros que bien podrían ser Francia.

Los personajes y enemigos, como siempre, fueron diseñados por Akira Toriyama. Lo cual es muy notorio. Por ahí te encontrarás a personajes que son igualitos a Trunks o a otros personajes de Dragon Ball. Sin embargo, lo mejor son los diseños de los enemigos: los icónicos slimes sonrientes, o los dragones con cara de satisfacción, así como los cactus que te atacan. Son todos parte de este colorido y bello universo.

Finalmente, las animaciones son una de mis partes favoritas del juego. Cada una está muy bien cuidada y le da el peso que merece a los momentos épicos que estás viviendo. Hay escenas que se quedarán conmigo por mucho tiempo. No sólo por cómo se veían, sino por el peso emocional que llevaban.

La música

Que la música de Dragon Quest es bellísima no se puede negar. Que la música le queda corta al juego también es innegable. Con un tracklist corto (de 19 canciones), debo confesar que ya por la hora 35 no aguantaba la canción del overworld, o escuchar una y otra vez la misma rola en todos los pueblos. También, creo que mi problema se debe a que hace muy poco jugué DQ9 y la música es MUUUUUUY similar.

Me habría gustado mucha más variedad.

Lo mejor de DQ11

  • Una historia épica y divertida con momentos llenos de emoción.
  • Personajes entrañables de los que enamoras
  • Combate complejo y emocionante
  • El diseño de personajes y enemigos

Lo peor de DQ11

  • La música repetitiva. Me parece muy triste que con un juego tan fantástico en las manos, no pudieran tener un soundtrack igualmente fantástico.

Lo que no se qué pensar

DQ 11 está en PlayStation 4 y PC. Pronto saldrá en Switch, sólo en Japón e incluirá voice-acting en japonés. Si bien las voces en inglés no me molestan (más que los gemidos de Jade durante combate), me habría gustado tener el voice-acting en japonés en mi versión de PS4. De cualquier modo, está por verse si esa versión de Switch de hecho llegará a occidente.

Al final,

Dragon Quest XI es una aventura épica que vale muchísimo la pena. Usualmente cuando termino un juego, sobre todo un juego así de largo, no quiero regresar a él, pero éste es distinto. Quisiera volver a hangear con mi party por mucho más tiempo.