Todo tiene un precio en Avengers: Infinity War [Reseña]

Hace 6 años, Marvel comenzó a sembrar semillas de Avengers: Infinity War. Vimos primero a Thanos en la escena post-créditos de The Avengers (2012).

A partir de ese momento, la escala y las expectativas de lo que podríamos ver en pantalla en un filme del MCU se elevaron. Con cada nueva película del MCU había una pista nueva, se llenaba un poco más la barra del hype. Todo esto: esta gran meta narrativa que Marvel nos ha contado a través de películas, escenas post créditos y cómics, está llegando a su final con Infinity War. Y la película cumple.

Avengers: Infinity War cumple

Sí, cumple con los madrazos, los efectos visuales, cumple al darnos team-ups que queríamos ver (y otros que no nos esperábamos), también cumple al darnos un conflicto que afecta al universo entero (la escala es enorme) cumple al entregarnos la película remix de todos los súper héroes que comenzamos a conocer hace 10 años (en el MCU).

Avengers: Infinity War

Sobre todo cumple al entregarnos personajes humanos en cada uno de los súper héroes. Hasta el villano, Thanos, tiene virtudes y defectos con los que podríamos identificarnos. Y es esto quizá lo que los directores, Anthony Russo y Joe Russo, acompañados de sus escritores, Christopher Markus y Stephen McFeely, hicieron mejor.

Los sacrificios

Al darnos duplas que se rompen, el tema de la película gira en torno a la perdida, al sacrificio. Es la última prueba para nuestros héroes: ¿Estarías dispuesto a sacrificar a las personas que amas para salvar el universo? En un par de momentos clave, vemos cómo los héroes del MCU responden. El mismo Thanos tiene sus propias pruebas que vencer y, gracias a lo humano que es en esta película, lo vemos sufrir, sangrar, llorar. Lo vuelve verosímil y hace que lo odies todavía más. Porque sí, es un h$%&$ de $%&/.

Aún cuando hay sacrificios y muertes de sobra, los escritores de Marvel tienen ya amplia experiencia en darnos comic-relief en momentos críticos. El banter que a los fans del MCU nos gusta sigue ahí. Sí, sí vas a ver a Capitán América ser un dork, a Tony ser presuntuoso, a Spider-Man tirar referencias de cultura pop y a Star-Lord ser un completo idiota. También por supuesto, no podemos dejar de lado los momentos mitológicos de Thor, la magia portalosa de Doctor Strange y el carisma de T’challa. Todos están ahí. Todos tienen su momento.

El ritmo del filme es vertiginoso y, como buenos narradores que son, los Russo saben justo el instante en que tal o cual personaje debe hacer una entrada heroica, saben cuándo hacerte llorar y cuando hacerte reír. Funciona.

Algo… ¿malo?

Quizá el único problema es que es una película que “pesa” emocionalmente por lo que vivimos con los personajes en las otras 18 películas que componen el MCU. Si bien no tienes que ser un experto y haberlas visto todas para entender Infinity War, si no conoces a los personajes, será sólo una película de madrazos. Por otra parte, si tienes, como yo, 10 años viviendo pegada a la pantalla con estos personajes, los sacrificios y los madrazos te van a doler.

La película termina sin cerrar la historia de Thanos y los Avengers. Dejando más para lo que veremos en la secuela, cuyo nombre aún se mantiene en secreto. Veremos la conclusión en 2019 y no puedo esperar.

BTW grité con la escena post-créditos.