I want to eat your Pancreas no es un bonito romance

En I want to eat your Pancreas, Sakura es una chica adolescente que se está muriendo de una enfermedad no calificada del páncreas. Un día en el hospital se topa con un chico de su salón que es más bien, aburrido, solitario y anti-social.

Se hacen amigos prácticamente a fuerza porque la chica no deja de buscarlo después de contarle su secreto de que se está muriendo.

Desde el inicio de la película queda clarísimo que la chava se va a morir. Es más, abren con su funeral.

Desde ese momento ya sabes todo lo que necesitas saber: la chava se va a morir, pero no antes de enseñarle al chico una lección de vida. Qué bonita es la vida, dirá el niño, mientras crece como persona tras la muerte de su amada.

Predecible y manipuladora, desde luego. Cursi, también. Pero necesariamente mala, no.

I want to eat your pancreas

Hasta esa escena.

A Sakura le gusta jugarle “bromas” a sus amigos.

Un día, cuando están los dos solos en la casa de ella, en su cuarto, Sakura le juega una broma. Lo empuja un poco contra la pared y pretende seducirlo. Él no responde, hasta que ella se separa de él, riendo. ¿Te dio risa mi broma? pregunta.

Él, como respuesta “perfectamente sana” la sujeta de las muñecas, la empuja contra la cama y la sostiene ahí mientras le respira encima.

Ella primero cree que es un chiste, pero luego se da cuenta de que no, no lo es. Comienza a llorar, le pide que la suelte, porque la está lastimando.

Después de una eternidad, él se levanta y se va, huyendo de la casa sin decir nada.

Esta escena ya va bastante mal, ¿no creen? Pero son adolescentes, dirás. Al final no llegó a nada, dirás.

Ella sale corriendo tras él para disculparse. Sí, leyeron bien. ELLA se disculpa con ÉL. Y él no se disculpa. Es más, está ENOJADO CON ELLA. Y NO SE DISCULPA.

Jesus fucking christ.

Y todavía quieren pretender que éste es un bonito romance. Bullshit, and fuck this.

Les diré que una de las peores pesadillas de una mujer no es “romántica”. No es “es que es muy apasionado”. No es “es que es un adolescente”.

I want to eat your pancreas

Así que no, imposible recomendar esta película, incluso sin esa escena no sería excelente, pero con ella se vuelve imposible. Azucarada, cursi con personajes planos, irritantes y aburridos. Manipuladora emocionalmente y cliché como ella sola.

Hay buenas películas y series de anime cursi, y ésta no es una de ellas. Mejor vean Your Name, o High Score Girl, o Wotakoi, o Your Lie in April.

Also, el doblaje de Sakura es terrible.

Su aún quieren ir a ver I want to eat your Pancreas, estará disponible únicamente este fin de semana, del 31 de mayo al 2 de junio en Cinépolis exclusivamente. La encontrarás en toda la República Mexicana.